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Vinos kosher: aptos para el culto judío, perfectos para todos

¿Tienen un sabor diferente a los vinos habituales? ¿Se elaboran solamente en las regiones de culto judío? ¿Son únicamente para ser consumidos por los practicantes de la religión judía?

La respuesta es un gran, rotundo, resaltado y subrayado NO.

Seguramente al escuchar hablar sobre los alimentos kosher, entre los que se encuentra el vino, te han surgido muchas preguntas como las anteriores. Si bien es cierto, el vino kosher se elabora siguiendo determinadas reglas para que pueda ser consumido por el pueblo judío, pero está al alcance de todos, es decir, no hace falta ser judío para disfrutarlo.

vino kosher

A continuación te explicaremos en qué consisten los vinos kosher para que te animes a descubrirlos.

Comencemos por el principio:

¿Qué es el vino kosher?

El término “kosher” deriva de la palabra hebrea que hace referencia a lo “apto”, es decir, es un vino apto para su consumo de acuerdo a lo que dictan las leyes religiosas del judaísmo (Kashrut) que hacen referencia a la alimentación y que son un conjunto de normas que se deben seguir para la preparación de los alimentos y para la vinificación, esenciales para todos los practicantes de esta religión.

En este caso en particular, para poder hablar de un vino kosher todas las etapas que intervienen en su elaboración tienen que ser manipuladas por “judíos observantes”, no basta con que sean únicamente creyentes, respetando las estrictas leyes que estipula esta religión.

Los principios básicos para su elaboración son los mismos, tanto para un vino kosher como para un vino no kosher, es decir, las uvas con las que se elaboran se cultivan y cosechan de la misma manera. Una bodega que elabora vinos kosher será igual que una que los hace de manera habitual. Por ello, el que un vino sea o no kosher no es un determinante de calidad y, por ello, su sabor tampoco tiene por qué ser diferente. No se puede saber a través de una cata si un vino es o no es elaborado bajo estos preceptos, su sabor es igual al de un vino habitual de similar estilo y calidad.

Pero entonces, ¿cuáles son sus principales diferencias?

Según los preceptos Kashrut, para que un vino sea kosher las levaduras y elementos de filtración y clarificación deben estar certificados como tales y no deben derivarse de subproductos animales. Como es bien sabido, suelen utilizarse gelatinas (de origen animal), caseína (derivado de leche) o isinglass (cola de pescado) para la clarificación de los vinos, insumos que en el caso de los vinos kosher no están permitidos.

Este es un interesante detalle pues además de ser aptos para el consumo de los practicantes del judaísmo, muchos de estos vinos también lo son para todos aquellos consumidores, judíos o no, que sean vegetarianos o veganos, ¡un punto más a favor! únicamente hay que vigilar que no hayan sido clarificados con clara de huevo, que sí que está permitida en el rito judío pero no es admitida en las dietas de personas que siguen el veganismo.

En Israel la reglamentación es aún más estricta pues también obliga a los elaboradores kosher a respetar las leyes agrícolas en la viña que, todo se ha de decir, son las leyes de cultivo más antiguas del mundo pues datan de tiempos bíblicos y establecen que durante los primeros tres años de vida de las cepas no pueden ser utilizadas sus uvas para la elaboración de vino. También se prohíbe el cultivo de otras frutas entre las vides, ambas prácticas curiosamente son aplicadas por algunos vitivinicultores no kosher con el objetivo de potenciar la calidad en la elaboración de sus vinos.

También se obliga a dar un año sabático a la tierra para que descanse durante el cual no se recogen las uvas (Sabbat, cada séptimo año) hecho que hoy en día es, hasta cierto punto más flexible, por cuestiones económicas.

Mevushal o no Mevushal

Este término hace referencia a aquellos vinos kosher que pasan por una parte del proceso de elaboración que es una especie de pasteurizado instantáneo (el líquido pasa por altas temperaturas durante unos segundos) para garantizar su pureza, lo que además los hace aptos para ser servidos por una persona que no sea practicante del culto judío. (por ejemplo, los ofrecidos en caterings o en restaurantes por personas no judías)

¿Qué puede ocasionar esta pasteurización?

Por una parte se dice que los vinos en cuestión, luego de su paso por calor, estabilizan su color y taninos, no se estropean a corto plazo pero sí que pierden la bacteria que contribuye a un buen añejamiento.

Que un vino sea o no kosher es irrelevante para la calidad pero es quizá entre los de estilo no mevushal donde se pueden encontrar los de mejor calidad y los que se conservan con el paso del tiempo.        

El vino kosher y sus categorías

Existen tres categorías básicas

Kosher: aquellos vinos que se elaboran cumpliendo todos los preceptos establecidos por las Leyes Judías de la Dieta (Kashrut)

Kosher Pésaj o Passover: aquellos vinos kosher que no han entrado en contacto con pan, granos o productos elaborados con masa fermentada, es decir, prácticamente todos los que se elaboran, y que además son los vinos destinados para la Pascua Judía (Pésaj) que se identifican en su etiqueta con una letra P.

Kosher L’Mehadrin: son aquellos vinos que para su elaboración siguen las reglas más estrictas del Kashrut y pasan por una supervisión de nivel más alto para poder ser aprobados.

Como puedes ver, todos estos procesos y lo que significan para la religión judía son muy interesantes de conocer y nos ayudan a comprender que estos vinos, si bien tienen que cumplir con parámetros estrictos de elaboración, también son aptos, sin ninguna duda, para ser disfrutados por todos aquellos quienes somos amantes del vino.

Vinos kosher puedes encontrar en todos los estilos: espumosos, blancos, tintos, rosados… inclusive hay un fino de Jerez elaborado bajo los preceptos Kashrut.

A continuación te ofrecemos algunas opciones para que compruebes que en cuanto a sabor y calidad, son como cualquier otro vino de elaboración habitual similar, e inclusive tienes ejemplos de grandes vinos que te van a sorprender.

4 vinos kosher para todo winelover

Peraj Ha’abib (Flor de Primavera) Un vino tinto kosher premiado y reconocido a nivel internacional elaborado en la D.O. Montsant en Cataluña por el Celler de Capçanes y que nos viene a demostrar que los vinos de cooperativa pueden ser de altísimo nivel. Es un vino no mevushal (no pasteurizado) y es apto para la Pascua Judía.

Recanati Marselan Reserve ¡Un vinazo donde los haya! Elaborado con la variedad marselan, poco común en la zona de Galilea, en Israel, pero donde se ha adaptado maravillosamente dando lugar a un vino de esencia mediterránea, elegante y voluminoso.

Taanug Anfiteatre Priorat Elaborado en la DOQ Priorat por Pinord, centenaria bodega familiar catalana, este vino kosher  refleja todo el carácter y la fuerza del terruño que lo ve nacer.

Recanati Yasmin White Para estos días de verano, nada como un refrescante vino blanco kosher elaborado con chardonnay y sauvignon blanc que nace justamente en Galilea, y que nos ofrece toda la riqueza del sol de Israel.

En síntesis, vinos de gran calidad que también resultan ser kosher, totalmente recomendados para todos los que disfrutamos del producto de la vid. Te retamos a compararlos con un vino no kosher e intentar encontrar alguna diferencia. ¿Te atreves?

Imagen de Ksenia Chernaya.

Fuente original en Pexels.com

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