Es una variedad poco conocida. Cuando se teclea su nombre en el buscador, rápidamente aparece una pedante sugerencia, insinuando que te has equivocado, que lo que en realidad querías escribir era Albariño. Pero no, no te has equivocado. Y conscientemente, lo has escrito sin la letra O.
Hablamos de la albarín, la uva con origen en Asturias pero que históricamente fue cultivada también en Castilla y León. La mayoría de veces, cuando se habla de esta variedad blanca, es muy habitual hacerlo en pasado, ya que ha estado a punto de desaparecer. Esto ocurrió en los años 50 del siglo pasado, con la despoblación del medio rural. No obstante, afortunadamente, hoy en día algunas bodegas y pequeños viticultores de la V.T. Castilla - León se afanan por recuperarla.
Ese es el caso del enólogo Raúl Pérez, que vinifica a lo largo y ancho del mundo, pero que para esta ocasión ha decidido quedarse en esta comunidad, -concretamente en el municipio de Villamañán (al sureste de León)- para elaborar Los Arrotos del Pendón Albarín, un vino blanco a partir de esta variedad tan aromática y de maduración temprana.
Con ello Los Arrotos del Pendón Albarín se une al resto de vinos Arrotos del Pendón, la colección que el enólogo ya había vinificado en años anteriores. En este caso las uvas provienen de cepas viejas (de más de 50 años), orientadas al este, a una altura de 810 metros sobre un suelo arcilloso con guijarros. Los arrotos del Pendón Albarín fermenta con levaduras autóctonas en barricas de 500 litros, y permanecerá bajo velo en flor entre 4-5 años.