“Lo que uno no puede lograr, muchos lo pueden conseguir”. Con esta filosofía nació Forster Winzer, una cooperativa de viticultores con más de 100 miembros comprometidos que combina tradición e innovación generación tras generación. Guiados por la convicción de que “la calidad no puede ser un lujo”, sus vinos han recibido numerosos reconocimientos, incluido el prestigioso Premio Estatal de Honor.
Un ejemplo destacado de su trabajo es Forster Winzer Jesuitengarten Riesling Seco, procedente del viñedo Jesuitengarten, al norte de Forst, uno de los más valorados del Palatinado. Su nombre rinde homenaje a los jesuitas, quienes durante el siglo XVIII no solo desempeñaban un papel espiritual, sino que también eran expertos en agricultura y contribuyeron al desarrollo de la viticultura en la región.
Este enclave de 7 hectáreas, situado entre los pagos de Pechstein y Kirchenstück, está plantado exclusivamente con riesling sobre suelos de arenisca, basalto y marga arenosa, a 120-150 metros de altitud. La vinificación combina acero inoxidable con toneles de roble de 1200 litros (fuder), no para aportar aromas de madera, sino para redondear y armonizar cada botella, potenciando frescura y precisión.
Forster Winzer Jesuitengarten Riesling Seco es un riesling elegante y refinado, con un equilibrio perfecto entre mineralidad y notas frutales, que refleja con claridad la pureza del terroir y la rica historia de la viticultura local. Un vino que se bebe con placer y cuenta una historia de cooperación, tradición y excelencia.