En 1998 una pareja de cigüeñas anidó por primera vez en los jardines del Castillo de Perelada. Hoy, varias décadas después, esta colonia ha crecido alcanzando las 30 parejas y casi 50 polluelos. Y todo ello se debe a la iniciativa llevada a cabo entre la bodega y el Parque Natural de los Aiguamolls de l'Empordà, que pusieron en marcha un programa de reintroducción de estas aves que históricamente había sido escasa en Gerona. Como homenaje a este programa nace Perelada Cigonyes Blanco, un coupage de macabeo y sauvignon blanc que no vas a poder dejar de catar.
La variedad de suelos de la DO Ampordà da vida a este blanco que se muestra repleto de matices gracias a los suelos de textura arenosa y pobres en materia orgánica donde abundan la pizarra, el granito y las arcillas. No obstante, lo verdaderamente llamativo de este terroir es la Tramontana, un viento que llega desde el norte y que garantiza el buen estado sanitario de los viñedos. Por otra parte, también hay que destacar que los inviernos son suaves y los veranos calurosos, con temperaturas muy altas, que se ven aliviadas en parte gracias a la brisa marina que llega desde la costa.
Perelada Cigonyes Blanco se vendimia manualmente y se lleva hasta la bodega donde Perelada Cigonyes Blanco se prensa cuidadosamente, utilizando tan solo el mosto flor para la fermentación. En concreto, este zumo, obtenido de las primeras presiones, posee una mayor calidad, garantizando mejores resultados olorosos y gustativos acabada la fermentación.
Perelada Cigonyes Blanco se embotella. Ahora solo queda que tú descubras cómo la historia de las cigüeñas y la fuerza de la DO Empordà se traducen en cada sorbo. Ábrelo, déjate llevar y vuela con el sabor de Perelada Cigonyes Blanco.