Vino de la denominación D.O. Cariñena

El vino de las piedras

Durante un siglo el vino tinto de Cariñena se caracterizó por tener un alto grado alcohólico, un intenso color y mucha robustez; era un vino hecho a medida para exportadores franceses y españoles, que lo utilizaban para la mezcla con vinos de otras latitudes mucho más ligeros, delgados y frágiles. Sin embargo, desde hace unos años, la zona está trabajando cuidadosamente la tradicional Garnacha Tinta y recuperando de nuevo la preciada variedad Cariñena - llamada también Mazuelo en algunos lugares de España y Carignan en Francia- y, poco a poco, sus vinos se ha quitado de encima el san benito de la fortaleza alcohólica y la excesiva vinosidad para integrarse al mundo del vino de calidad, cuyo futuro es ahora mucho más prometedor que su pasado histórico.

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Care Chardonnay 2020

La cara moderna de la variedad chardonnay

España   D.O. Cariñena (Aragón)

Care Chardonnay 2020
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Conoce D.O. Cariñena

Cariñena es la zona vinícola más antigua y más famosa de Aragón. La vid, traída por las legiones romanas hace ya 2.000 años, conformaba el mayor cultivo de los campos de Cariñena. De hecho, fueron los romanos quienes fundaron en el año 50 a.C. la ciudad de Carae, hoy Cariñena, donde se consumía el vino de región con miel, el hidromiel.
También son muy numerosas las alusiones de los literatos dedicadas al vino cariñena, considerado durante mucho tiempo uno de los vinos favoritos de este país. Por ejemplo, Enrique Cock cuenta cómo en 1585 Felipe II fue recibido en Cariñena con dos fuentes de vino, una de blanco y otra de tinto, de las cuales cada uno bebía el que le apetecía.
Durante la Edad Media, los viñedos prosperaron bajo la protección de los monasterios y en el siglo XVI ya ocupaban el 50% de la superficie de la provincia de Zaragoza.

Pero el gran auge de los vinos de Cariñena tuvo lugar a finales del siglo XIX, cuando la filoxera arrasó el viñedo francés e importantes familias vinateras del país vecino se asentaron en esta zona aragonesa, que desarrolló a partir de entonces una gran actividad mercantil y científica que conllevó, entre otros cosas, a la construcción del ferrocarril de vía estrecha Cariñena-Zaragoza, inaugurado en 1887 para sacar las producciones de vino de la zona. Llegó a ser tan importante la vinífera Mazuela en la zona que adoptó el nombre de la población más importante de la comarca, "Cariñena", pero los avatares de la historia y la plaga filoxérica hicieron desaparecer casi por completo este vidueño, ocupando su lugar la variedad Garnacha, destacable ésta por una mayor producción y su elevado contenido de azúcar, por lo que se obtenían sin gran esfuerzo vinos alcohólicos, gruesos y poderosos.

Pero su trayectoria histórica y el ejemplar comportamiento de los viticultores de la zona durante la plaga filoxérica, propició que el rey Alfonso XIII, en 1909, otorgara el título de ciudad a la población de Cariñena. Ya en 1932, coincidiendo con la inauguración de la Estación Enológica de Cariñena, se pone marcha de la DO Cariñena, una de las más antiguas de España, desde donde se impulsan nuevas técnicas de cultivo y elaboración, pero la Guerra Civil y sus posteriores consecuencias retrasan el giro hacia la calidad de los vinos hasta los años setenta, cuando los vinos empezaron a embotellarse con regularidad. Desde ese momento y sobre todo en la década de 1980 es cuando se da el gran salto cualitativo en la elaboración del vino con la introducción de nuevos sistemas de cultivo, la inversión en tecnología y la adopción de nuevas prácticas enológicas.

La DO Cariñena es la más grande y antigua de Aragón. Está enclavada centro-este septentrional de España, en la Comunidad de Aragón, en el extremo suroeste de la provincia de Zaragoza, linda con la DO Calatayud, y se distribuye por 14 municipios del Valle del Ebro. Es la actualidad abarca más de 14.500 hectáreas de viñedo inscrito que trabajan unos 1.540 viticultores, y hay 32 bodegas elaboradoras.

Clima, suelo y variedades

En la DO Cariñena el clima se define templado medio con notable tendencia a continentalizarse, de manera que los inviernos son fríos y los veranos muy calurosos. Los vientos soplan frecuentemente por toda la región y el carácter torrencial de muchos de sus cursos de agua dificultan la pluviometría y dan lugar a un paisaje semiárido. Una característica del viento de la zona, denominado “cierzo”, es el que contribuye a la sequedad del clima.
No obstante, la presencia de montañas tiene efectos positivos para la pluviometría, permitiendo en las tierras más próximas a la sierra unas medias anuales más altas y persistentes, donde se dan bajo la forma de chubascos primaverales o tormentas en verano, con una media de 350 en la parte más baja y unos 540 mm en las proximidades montañosas. Un dato a tener en cuenta, es que según la clasificación bioclimática de Winkler Amerine, el Campo de Cariñena es una zona especialmente dotada para la elaboración de tintos y rosados, así como vinos dulces naturales.

En cuanto a los suelos, el Campo de Cariñena es una llanura cerrada al suroeste por las sierras ibéricas, de tal forma que los depósitos de materiales descienden desde las tierras más altas hasta el llano, determinando diferentes tipos de suelo. En las estribaciones montañosas se presentan suelos pobres con sustrato rocoso muy cercano, de malos rendimientos y graves dificultades para el empleo de maquinaria agrícola. A medida que las prolongaciones montañosas van perdiendo altura, el paisaje de colinas desciende suavemente hasta identificarse con la llanura de Cariñena.
El suelo, a cierta altura, está formado por guijarros de los depósitos aluviales y coluviales y muestra las condiciones necesarias para el cultivo de la vid, pues no necesita mucha humedad, pero cuando la recibe es capaz de conservarla durante largo tiempo. Por su parte, en la llanura, que se extiende paralela a la Sierra de Algairén y en la que se concentra más del 80% de la Denominación de Origen, se encuentran diferentes suelos de arcillas miocenas: cascajo, royal, tierra fuerte arcillosa, y calar. Otro tipo de suelos que ocupan menos extensión son los aluviales, procedentes de la sedimentación de los ríos Jalón y Huerva, en los términos de Almonacid de la Sierra, Alfamén, Muel, Mezalocha y Villanueva de Huerva.

La DO Cariñena autoriza las variedades tintas Cariñena, Monastrell, Garnacha tinta, Juan Ibáñez, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Vidalillo. Sin embrago, a pesar que la ciudad de Cariñena da nombre su uva homónima, la variedad tinta más cultiva sigue siendo la Garnacha Tinta con 32% del total del viñedo, seguida de la Tempranillo con un 24%, y la Cabernet Sauvignon con un 13%, mientras que la Cariñena supone sólo un 4% del total, pero va en aumento. En variedades blancas sobresale la Macabeo, con un 11% del total del viñedo, seguida por la Garnacha Blanca, Parellada, Moscatel Romano y Chardonnay.

Vinos y bodegas de la DO Cariñena

En los últimos años, las viñas de la DO Cariñena han sido objeto de importantes transformaciones con nuevos sistemas de plantación y cultivo, así como técnicas de control sanitario. Pero la transformación más importante es la que ha tenido lugar en las bodegas, con nuevos depósitos de fermentación, prensas neumáticas, cavas de crianza, embotelladoras y, en general, nuevos procesos productivos que se implantan a un ritmo notable en la práctica totalidad de las bodegas.

Por otro lado, también es plausible la buena gestión y promoción de la DO Cariñena que, sin ir más lejos, ha reinventado el vino de Cariñena con el apodo “Vino de las Piedras”, lanzando el mensaje de que las piedras son un elemento inerte y más bien incómodo, pero los viticultores han conseguido sacar el mejor sabor de lo que parecía un inconveniente y convertirlo en un factor de éxito. La esencia de la campaña gira entorno a la pregunta: ¿Cómo a partir de unas tierras pedregosas se pueden elaborar unos de los mejores vinos del mundo?. La campaña de promoción, puesta en marcha en 2011, muestra la realidad de un pueblo dedicado a la tierra, al terreno y a la esencia que se recoge de ella en forma de viñas y vino. El éxito de “El Vino de las Piedras” ha llevado a la DO Cariñena a mantener y potenciar esta impactante imagen con un renovado diseño en 2015. Además, la constante apuesta de la DO Cariñena por el fomento de la cultura del vino a través del enoturismo ha hecho que se ponga en marcha la "Ruta Enoturística del Vino de las Piedras", un producto turístico, cultural y gastronómico que sirve para dar a conocer el territorio de Cariñena, potenciar su valor, y seguir fomentando la cultura del vino.

Las 14.500 hectáreas de viñedo se reparten en las 32 bodegas de la zona, por lo que hay unas cuantas cooperativas, bodegas grandes, medianas y algunas pequeñas de corta producción. Una buena muestra de volumen, seriedad y modernidad es Grandes Vinos y Viñedos, fundada en 1997, que nace como empresa para canalizar la ventas de cuatro cooperativas creadas en las décdas de 1950 y 60, a las que posteriormente se unen dos cooperativas más.
En la actualidad tiene en su haber más de un millar de socios de las seis poblaciones en las que se sitúan las 5.800 hectáreas de viñedo con plantaciones de Garnacha, Tempranillo, Cariñena y Cabernet Sauvignon, entre otras. La bodega es un buen ejemplo de actividad, creatividad e innovación, que se focaliza en dos grandes áreas: nuevos productos y envases o formas de comercialización o marketing, cuyas últimas novedades pioneras en el sector del vino, han sido la incorporación de la realidad aumentada al diseño de las etiquetas y la experiencia de la realidad virtual como vía de comunicación de la Bodega. El grupo aglutina varias colecciones de vinos, como son Corona de Aragón; Monasterio de las Viñas; 3C, con dos varietales de Cariñena; Anayón, con 3 tintos, un blanco y un Moscatel Barrica; Beso de Vino, con 5 vinos jóvenes y desenfadados; El Circo, que se compone de 9 vinos varietales, cada uno relacionado con una disciplina del circo; Hoy, con 6 vinos jóvenes y divertidos; IGLUP con un blanco Macabeo y Garnacha Rosado con ligeras burbujas y sólo 4,8% vol.; y VEUT, un refresco de Garnacha con bajo alcohol. La marca más reconocida es Monasterio de las Viñas, en la que destacan el blanco, elaborado con macabeo, y el rosado, que ofrece toda la gracia frutal de la garnacha. Entre los tintos hay donde elegir, desde un roble hasta el Gran Reserva, pasando por el Crianza y el Reserva. Los Corona de Aragón, tanto el crianza como el reserva son muy interesantes, y no hay que olvidar el Cabernet Sauvignon. También el tinto joven bajo la etiqueta Corona de Aragón posee cualidades muy representativas del cariñena más moderno, así como su colección de vinos espumosos de Cava.

Bioenos es un laboratorio enológico, consultor y elaborador de vinos de viñedos ubicados en Almonacid de la Sierra y comparten bodega elaboradora y nave de crianza con los de Bodegas Pablos. Este proyecto nace con la voluntad de producir cantidades limitadas de vino elaborado con variedades en proceso de extinción y recuperadas por sus bodegueros, en este caso la Crespiello (Vidadillo de Almonacid), plantada en 2 hectáreas de viñedos propios del pago de Mendoza de Almonacid. Las 3.500 cepas productivas de la viña alcanzan 106 años y con ellas se elabora el tinto Pulchrum, que se lanzó al mercado en 2001 como producto exótico y original. Se trata de un tinto con 14 meses de crianza en barrica, muy estructurado, con taninos pulidos, carnosos, y dulzones. El aroma es muy original, ya que recuerda a la leche de higuera, algo vegetal dulzón, con un fondo afrutado parecido al melocotón que sorprende por su singularidad. En la boca es muy vigoroso, y con nervio, con un posgusto fresco, que invita a beber. Según los profesores Gallait y Boubals del INRA de Montpellier la Crespillo o Vidadillo de Almonacid, es de las variedades de uva más antiguas que existen, ya que se tiene constancia de su existencia desde el siglo XII. Es una planta muy vigorosa, resistente a la sequía y a las enfermedades criptogámicas, y muy sensible a la lobesia, una de las plagas que ataca a la vid.

Viñedos y Bodegas Pablo
se funda 1998 aunque se tradición se remonta a 1755, fecha de la cava excavada en la roca del subsuelo de la bodega. Posee 60 hectáreas de viñedo, y comercializa cuatro tintos y un blanco bajo las etiquetas de Gran Víu; un tinto Roble, Reserva, Reserva Especial, Garnacha del Terreno, y el blanco Macabeo Ladera fermentado en barrica.

Bodegas Añadas, más conocida por su marca comercial Care, elabora todos sus vinos a partir de sus viñedos propios procedentes de cuatro fincas, entre las que destacan por su dimensión las Finca Bancales y Finca Cadillos, de 50 has cada una. Elabora 7 vinos, desde el Care Chardonnay y el Care Rosado con Cabernet Sauvignon (50%) y Tempranillo (50%), hasta un Care Tinto Roble con Garnacha (50%) y Syrah (50%), el Care Crianza con Merlot (30%) y Tempranillo (70%), Care XCLNT con Garnacha (40%), Cabernet-Sauvignon( 40%) y Syrah, y 16 meses de crianza en barricas de roble francés, y su Care Finca Bancales, un reserva varietal de Garnacha de viñas viejas con 3 años de crianza en roble francés y americano.

Situación de D.O. Cariñena