Vino de la denominación D.O. Pla i Llevant

Vinos con marcado carácter de Mallorca

El vino balear no escapa a los condicionantes de la insularidad balear, tan dinámica y peculiar en su cultura y sus costumbres. Por su estratégica situación geográfica, Mallorca posee un excelente mercado potencial de vinos cuyas mejores cualidades se fundamentan en el clima y en la cultura mediterránea, y en tres autóctonas; las tintas Callet y Mantonegro, y la blanca Moll o Prensal Blanc que, desde tiempos antiguos, han sido la base de sus vinos más genuinos.

Filtrar resultados:

Precio
País
Zona de elaboración
Denominación de origen
Bodega
Envejecimiento
Elaboración
Formato
Maridaje
Año

Hay 4 productos.

4 productos

Trispol 2018

Un coupage que expresa su vínculo con la tierra naturaleza

España   D.O. Pla i Llevant (Islas Baleares)

Trispol 2018
Vista rápida
Ecológico
6x
-4%
18,84 £
unidad
Precio 19,70 £
Duty paid
  • Nuevo

Sincronia Blanc 2020

Sabroso y agradable carácter balear

España   D.O. Pla i Llevant (Islas Baleares)

Sincronia Blanc 2020
Vista rápida
Ecológico
6x
-4%
11,59 £
unidad
Precio 12,06 £
Duty paid
  • Nuevo

Sincronia Negre 2019

Una singular sincronia entre variedades autóctonas y foráneas

España   D.O. Pla i Llevant (Islas Baleares)

Sincronia Negre 2019
Vista rápida
Ecológico
6x
-4%
11,59 £
unidad
Precio 12,06 £
Duty paid
  • Nuevo

Sòtil 2019

Un vino elegante de carácter mediterráneo

España   D.O. Pla i Llevant (Islas Baleares)

Sòtil 2019
Vista rápida
Ecológico
6x
-4%
21,20 £
unidad
Precio 22,19 £
Duty paid
  • Nuevo

Conoce D.O. Pla i Llevant

Esta zona vitivinícola se ubica en la isla de Mallorca, que es la mayor del archipiélago balear, y está enclavada en el Mediterráneo occidental, a 132 millas de Barcelona y 140 de Valencia.
Los vinos comenzaron a ser elaborados en esta zona por los romanos, alrededor del año 120 a.C. en el que Quinto Cecilio Metelo conquista la isla de Mallorca, y ya en el siglo I a.C., Plinio habla de los vinos baleáricos comparándolos con los mejores de Italia.
Incluso durante la dominación árabe y pese a las prohibiciones coránicas, el cultivo de la vid no desapareció puesto que el moro Beni Abet ofreció a D. Jaime I cuando conquistó la isla en 1230, uvas de excelente calidad.

De hecho, la viticultura llegó a ser tan importante en la isla que antes de la llegada de la filoxera, Mallorca contaba con cerca de 27.000 hectáreas de viñedo. Sin embargo, como consecuencia de la llegada de la filoxera a Mallorca y a las demás islas de archipiélago a finales del siglo XIX, la viticultura tuvo que hacer frente a épocas muy complicadas, por lo que la industria del vino sufrió un duro revés y muchos viticultores emigraron en busca de nuevas tierras. Los viñedos fueron reemplazados en su mayoría por almendros, olivos y otros cultivos más rentables, y muchas variedades locales terminaron por desaparecer.

Durante la primera mitad del siglo XX, la extensión de viñedo oscilaba entre 5.000 y 8.500 hectáreas, pero más tarde, con la guerra y la posguerra, la situación del viñedo siguió  empeorando porque la economía de subsistencia obligó a transformar los viñedos en cultivos de productos básicos.

Pese a todo, el nuevo mercado turístico de mediados del siglo XX dio un empuje a los escasos vinos locales, que desde entonces no han parado de crecer tanto en cantidad como en calidad.

La DO Pla i Llevant se funda en el año 1999, y se extiende sobre la llanura central y oriental de la isla, alrededor de la población de Felanitx. Esta zona ha sido tradicionalmente conocida con el nombre de Felanitx y en ella se elaboraban vinos de mesa para abastecer el mercado turístico de las islas. A principios de 1991, sus 1.000 hectáreas de viñedos recibieron la clasificación de Vinos de la Tierra, pero sólo una parte de ellos son los que han sido reclasificados como el área de cultivo de la DO Pla i Llevant. Actualmente, la DO Pla i Llevant agrupa 18 municipios y hay inscritas 444 hectáreas de viñedo que cultivan 67 viticultores y elaboran 13 bodegas.

Clima, suelo y variedades

El clima de la zona es típicamente mediterráneo, caracterizado por temperatures suaves en invierno y muy caluroso en verano. La precipitación media anual es de 450mm. Los períodos de lluvia se concentran principalmente en otoño y primavera. El régimen de “Embat”, un viento que sopla de mar a tierra, se establece diariamente como consecuencia de la variación de la temperatura durante las horas de máxima insolación y su dirección se invierte, con menor intensidad, durante la noche. En la época cálida del año, se desarrolla un régimen de Embats de origen marítimo convergentes, lo cual favorece una moderación de las temperaturas y determina la formación de la nubosidad y, en ocasiones, precipitaciones.

El suelo está formado por rocas calizas (margas y dolomitas) que dan lugar a un suelo calizo-arcilloso, dando a las tierras unas tonalidades rojizas o blanquecinas y con un pH ligeramente alcalino. Estas características del suelo permiten un buen drenaje y esto, junto con la escasa presencia de materia orgánica y la facilidad de penetración radicular, hace que el cultivo de la vid se realice en condiciones muy favorables.

Los viñedos de la zona del Pla i Llevant estan situados a menos de 100 metros de altura, pràcticament a nivel del mar. Por ellos, las brisas marinas influyen de forma muy importante en aspectos microclimáticos. Las variedades blancas autorizadas para la elaboración de los vinos de la DO Pla i Llevant son la Chardonnay, Moscatel de grano menudo, Moscatel de Alejandría, Parellada, Riesling, Viognier y, sobre todo, las autóctonas Premsal Blanc i Giró Ros. En tintas destacan la Cabernet Sauvignon, Merlot, Monastrell, Pinot Noir, Syrah, Tempranillo y también las autóctonas Callet, Mantonegro, Fogoneu y Gorgollassa.

Vinos y bodegas de la DO Pla i Llevant

Al margen de los vinos elaborados en las dos Denominaciones de Origen de las Islas Baleares, también se elaboran un buen número de vinos con indicación geográfica bajo la protección Vino de la Tierra. En la actualidad cuentan con este reconocimiento cinco zonas. Una genérica y global que agrupa los Vins de la Terra Illes Balears, y otras más precisas como los Vins de la Terra Ibiza, Vins de la Terra Illa de Menorca, Vins de la Terra Serra de Tramontana-Costa Nort, y Vins de la Terra Illa Formentera. Todas las botellas con el certificado de indicación geográfica Vinos de la Tierra se comercializan con un número de control oficial asignado por la Dirección General de Agricultura, a la cual corresponde el control y la certificación.

Sin embargo, fuera de las denominaciones de origen y las indicaciones geográficas de los vinos de la tierra, también se elaboran vinos de mesa. Paradójicamente, parece que hoy es uno de los capítulos vitivinícolas más dinámicos de Baleares. Pero como pasa en otras zonas vinícolas peninsulares, aquí también hay de todo. Por un lado están aquellas bodegas o vinos que por voluntad propia no quieren verse encorsetados por los reglamentos de las denominaciones de origen ni las indicaciones geográficas, o que por simple ubicación no están acogidas a la demarcación territorial. En este estadio hay casi siempre más casos positivos que negativos, ya que estas bodegas persiguen la innovación elaborando vinos de vanguardia y personales, aunque por ello tengan que recurrir también a variedades experimentales o no permitidas.
Buenos ejemplos de ello son los de ÀN Viticultors, Finca Son Bordils, Can Mayoral, Es Verger, Florianópolis o Hereus de Ribas, entre otros. En cambio, su lado negativo es que en medio de esas zonas marginales también se encuentran bodegas con vinos vulgares, donde la calidad y la cualidad de los vinos están muy lejos de su objetivo principal.

Bodegas Miquel Oliver fue fundada en 1912, son ya la cuarta generación que avala su buena trayectoria. Fue pionera en introducir importantes cambios y mejoras a nivel tecnológico, así como también la primera en comercializar un Muscat seco, un vino original y diferente. En sus doce hectáreas de viñedos propios en Petra, más las 35 que controlan directa o indirectamente, se cultivan variedades locales y extranjeras. Con un diseño de etiqueta atrevido y rompedor, se presenta el tinto Ses Ferritges, fruto de la unión de Callet, Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon, envejecido doce meses en barricas de roble francés de Allier y americano. Destaca también el Aia, un monovarietal de Merlot con crianza de cinco meses, y el Mont Ferrutx, un ensamblaje de Callet, Fogoneu, Tempranillo y Mantonegro, cuyo reposo en roble americano de durante sus diez meses perfilan su personalidad.

Can Majoral es una bodega familiar fundada en 1979, preocupada por la experimentación de variedades autóctonas y por la adaptación de las foráneas bajo las pautas del cultivo ecológico. La bodega dispone de 15 hectáreas de viñedos propios en los que se cultivan, además de las variedades autóctonas como la Mantonegro, Callet o Gargollassa, así como Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir, Syrah y Tempranillo, además de las blancas Chardonnay, Riesling, Viognier y Parellada. El total de viñas se reparten entre dos fincas, Son Roig y Son Reus, y con la marca que da nombre a la bodega se presentan dos blancos fermentados en barrica nueva con crianza en lías durante seis meses, y dos tintos envejecidos durante diez meses en barricas nuevas y de un año. La etiqueta Butibalausi incluye un blanco joven, elaborado a partir de una mezcla de variedades autóctonas mallorquinas, un rosado, ensamblaje de cuatro uvas vinificadas por separado, y un tinto con crianza de seis meses en barricas de dos años.

Mesquida-Mora es el proyecto personal que inician en 2004 los hermanos Bàrbara y Jaume Mesquida-Mora en Porreres. Son la cuarta generación de una familia de tradición vitivinícola, pero sus elaboraciones actuales de basan en el cultivo de los viñedos con prácticas biodinámicas y una enología basada en las mejores técnicas sostenibles. Sus vinos son elaborados a partir de variedades autóctonas de viñedos con más de treinta años. Los vinos Acrollam, Mallorca al revés, son vinos jóvenes y frescos, con sello mediterráneo. Tripsol hace referencia a la tierra, y Sòtil hace referencia al cielo, y son los vinos tintos de Mesquida Mora, muy diferentes y a la vez complementarios. Y su colección Sincronia (tinto, blanco y rosado), es un soplo refrescante de la brisa del Mediterráneo.

Situación de D.O. Pla i Llevant