Vino de la bodega Huerta de Albalá

Vinos con terruño con sabor varietal

La imagen tradicional de la Andalucía vinícola ha vivido en la última década lo que algunos han venido a denominar como la “revolución púrpura”. Sin duda es un cambio de look en el que los vinos tintos y blancos convencionales ya no son meras comparsas en el entramado cultural de esta región, sino que comienzan a ocupar puestos de preferencia, hasta ahora exclusivos de los vinos generosos. La llegada a tierras andaluzas del proyecto de la talla de Huerta de Albalá y la pasión en la búsqueda de alternativas enológicas diferentes en terruños hasta ahora denostados, ha demostrado que el sur no es sólo tierra de vinos generosos.

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Precio
País
Zona de elaboración
Denominación de origen
Bodega
Envejecimiento
Tipo de Uva
Elaboración
Formato
Maridaje
Año

Hay 9 productos.

9 productos

Taberner 2016

Intensidad y profundad sureña

España   VT Cádiz (Andalucía)

Taberner 2016
Vista rápida
6x
-4%
21,25 £
unidad
Precio 22,22 £
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Taberner Magnum 2015

Intensidad y profundad sureña

España   VT Cádiz (Andalucía)

Taberner Magnum 2015
Vista rápida
6x
-4%
41,31 £
unidad
Precio 43,13 £
Duty paid

Barbazul 2018

Joven, fresco y vivo

España   VT Cádiz (Andalucía)

Barbazul 2018
Vista rápida
Precio 10,22 £
Duty paid
  • Nuevo

Barbazul Magnum 2017

Joven, fresco y vivo

España   VT Cádiz (Andalucía)

Barbazul Magnum 2017
Vista rápida
6x
-4%
21,12 £
unidad
Precio 21,96 £
Duty paid
  • Nuevo

Barbazul Blanco 2020

Un chardonnay floral y afrutado

España   VT Cádiz (Andalucía)

Barbazul Blanco 2020
Vista rápida
Precio 10,22 £
Duty paid

Barbazul Rosado 2020

Envolvente rosado del sur de España

España   VT Cádiz (Andalucía)

Barbazul Rosado 2020
Vista rápida
Precio 10,52 £
Duty paid

Conoce Huerta de Albalá

Vicente Taberner es un valenciano entusiasta que tras casarse con una alemana se trasladó a Frankfurt, donde vive desde hace más de veinte y, donde al margen de otros negocios, montó una importadora de vinos españoles que, con el tiempo, se convirtió en una de las más importantes del país. Sin embargo, desde siempre, el gusanillo de hacer vino en España le atraía mucho, por lo que tomó una participación de la bodega Fernando de Castilla en Jerez para el negocio del brandy. Desembarcó en la zona en el año 2000, pero una vez allí cambió de opinión y decidió que en lugar de hacer jereces, quería hacer vinos tranquilos convencionales.

Historia de la bodega 

El lugar elegido para su nuevo proyecto fue Arcos de la Frontera, en Cádiz, pero fuera de la zona del Consejo Regulador de Jerez, donde adquirió en 2001 una finca de 91 hectáreas, de las cuales ahora 75 corresponden a viñedos, y fundó Huerta de Albalá.

La decisión de elegir la zona de Arcos de la Frontera se debió a su orografía, al microclima, y a las peculiaridades de la tierra, de excelentes características técnicas y llena, a su vez, de encanto y cultura. Plantó Syrah, mediterránea y que se adapta bien a los climas cálidos, la acompañó con Cabernet Sauvignon y Merlot, y mantuvo en todo momento el porcentaje de la Tintilla de Rota, una variedad tinta tradicional de Arcos de la Frontera. Y para los blancos plantó Chardonnay, una variedad que ya ha demostrado que funciona bien en este paraje.

Más recientemente, en 2010, la bodega adquirió la Finca El Caballo al Grupo Osborne, de 160 hectáreas de viñedos acogidos a la Denominación de Origen Marco de Jerez y ubicados en el denominado "Pago Balbaina". Los nuevos viñedos están plantados con variedades de uva para vinos blancos, como Palomino y algo de Chardonnay, pero se está llevando a cabo un plan de impulso por continuar apostando por un cuidadoso trabajo en la viña, con la replantación de nuevas variedades y, en consecuencia, la ampliación de su gama de vinos.

El proyecto arquitectónico del conjunto de la bodega fue obra del arquitecto Mariano Taberner Montoro, quien tuvo muy en cuenta la armonía entre el edificio y el paisaje, así como un mínimo impacto medioambiental. Para diseñar el edificio, Mariano y su equipo recurrieron a una arquitectura con formas tradicionales (morteros blancos en parámetros, tejados de teja árabe envejecida, cubiertas con estructura de madera, suelos exteriores de gres rústico, cerrajería que sigue los diseños tradicionales de la zona…).

En esta casa con aires de château, las instalaciones resultan inimaginables, y por tanto sorprenden, para una elaboradora del sur. Pero aquí todo es fiel reflejo de la personalidad y carácter apasionado de Vicente Taberner quien desde el primer momento ha apostado por la búsqueda de unos vinos diferentes a partir de importantes inversiones tanto en el campo como en la bodega.

Huerta de Albalá exporta en la actualidad el 50% de su producción, y elabora anualmente unas 500.000 botellas de Vinos de la Tierra de Cádiz.

Filosofía de trabajo

Una de las premisas de Huerta de Albalá es conseguir vinos de terruño, que expresen la pureza del sabor varietal, que reflejen la zona de donde proceden y que muestren una estructura elegante con suaves taninos, y que a la vez sean exquisitos, potentes y complejos. Por ello, el cuidado de la viña es fundamental.

Las viñas crecen en laderas que se extienden a partir de 100-200 metros sobre el nivel del mar, con un microclima especial generado por la proximidad del pantano de Bornos y la Sierra de Grazalema así como por diferentes tipos de suelo.
Todas las uvas que se emplean en los vinos de Huerta de Albalá se recolectan a mano de los viñedos en propiedad que circunda la bodega, incluso en momentos de máxima insolación se protegen los racimos con las hojas.
Además, siempre se cosecha manualmente para poder seleccionar los mejores racimos en su ideal estado de maduración, mientras que la proximidad inmediata del viñedo a la bodega evita que las uvas se deterioren u oxiden, ya que no han de recorrer grandes distancias. No obstante, también cabe señalar que todas las uvas seleccionadas de los pagos para elaborar Taberner y para Taberner nº 1 se recolectan de noche y a mano. Además, cada parcela se controla y analiza, y en la bodega se vinifican por separado y se someten a una crianza antes de tomar la decisión sobre el coupage final.

Por eso, en sus 4.600m2 construidos de bodega, el conjunto de las instalaciones son una fusión de modernidad y tradición, donde las nuevas tecnologías y los medios de producción de última generación se combinan con las técnicas de vinificación al más puro estilo artesanal.

La bodega está construida a varios niveles por lo que los vinos se trabajan por gravedad, y cuenta con dos dependencias: una destinada a la producción de Taberner y Barbazul, y otra segunda para el Taberner Nº1. En la primera se alojan los depósitos de fermentación de acero inoxidable con temperatura controlada y en la segunda se encuentran los troncocónicos de 5.000 litros de roble francés Allier para su vino top de gama.

Bajo la bodega de elaboración se alojan 1.600 barricas de roble francés Allier, con variedad de tonelerías: 520 barricas de Sylvain, 700 de Mercier y las 380 restantes repartidas entre François Frères, Francis, Vicard y Demptos Reserva. Esta decisión de robles fue el producto de una investigación a la reacción de los vinos a robles de distinta procedencia con la producción de tres cosechas, 2002, 2003 y 2004, ya que la primera cosecha que se comercializó fue la del 2005.

Vinos de la bodega Huerta de Albalá 

La comercialización de la primera añada de Huerta de Albalá se produjo en enero de 2007, y sus vinos se caracterizan por su amplitud de aromas y por la limpieza y el respeto del roble con las frutas, su profundidad, equilibrio y autenticidad.

Su vino alto de gama es Taberner nº 1, elaborado con 80% de Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon, y una crianza de 14 meses en barrica de roble francés, del que se elaboran una media de 10.000 botellas. El vino fermenta en tinos de madera y se bazuquea cada dos horas durante 15 días, y tampoco ha sido sometido a ningún método de filtración. Es un vino de exquisita complejidad, sutileza y finura que nos recuerda que está a caballo entre el Atlántico y el Mediterráneo. En nariz tiene aromas a fruta de licor, café, confitura, torrefactos, toffee y maderas finas. En boca es amplio, envolvente, con cuerpo y volumen, elegante, aromático y con un final largo y persistente.

Su otro tinto es el Taberner, elaborado con Shyrah, Merlot y Cabernet Sauvignon, y un año de crianza en barrica de roble francés. Su aroma es de fruta madura con toques florales, café natural, regaliz y torrefactos. En boca es sabroso, goloso, balsámico y equilibrado. Toda una revelación en la copa que muestra la existencia del terroir meridional, en el que las condiciones del suelo y el clima se alían para dotar a este vino de una personalidad propia.

Barbazul es el hermano pequeño del Taberner pero con una personalidad propia y muy diferenciada. Está elaborado con 60% de Syrah, 20% de Merlot, 15% de Cabernet y 5% de Tintilla de Rota, con sólo 5 meses en barrica. En nariz es complejo, con aromas a fruta roja, hojas de higuera y hierbas aromáticas. En boca es sabroso, fresco, largo y con una gran acidez.

También elabora Babazul Rosado, un monovarietal de Syrah, y parece más un clarete de antes que un rosado. Destacan los aromas florales, rosas, frutas tropicales y hierbas aromáticas. Chispeante en boca, es opulento, goloso, con gran expresión frutal y envolvente.

Y por último el Barbazul Blanco, elaborado con 100% Chardonnay y sin paso por barrica.  Es ligero pero sabroso, con tonos cítricos en nariz, en boca es untuoso, pero fresco con una acidez suficiente.

Cabe señalar que nada más salir sus primeros vinos al mercado en 2007, el más influyente y mediático de los críticos, Robert Parker, calificó con 95 puntos el Taberner Nº I y 92 al Taberner.