Vino de la bodega Cims de Porrera

Cims de Porrera es un joven y novedoso proyecto vitivinícola en el Priorat basado en la regeneración de una vieja cooperativa de pueblo para elaborar vinos de calidad, modernos y actuales. La filosofía de Cims de Porrera es buscar la calidad y la innovación con sus viejas cepas de Cariñena y Garnacha, fundamentadas en un cooperativismo que permita seguir manteniendo en producción esos viñedos viejos y, a su vez, salvaguardar una buena calidad de vida para su agricultor, siempre con la máxima sencillez y sinceridad.

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Cims de Porrera Vi de Vila 2016

Identidad y carácter

España   D.O.Q. Priorat (Cataluña)

Cims de Porrera Vi de Vila...
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Precio base 17,22 £ Precio 15,76 £
Duty paid
  • -8,48%
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94
Peñin
93
Decanter
93
Suckling

Cims de Porrera Clàssic 2013

Un Priorat de viñas viejas

España   D.O.Q. Priorat (Cataluña)

Cims de Porrera Clàssic 2013
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Precio base 43,38 £ Precio 39,30 £
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  • -9,41%
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Garnatxa de Cims de Porrera 2015

Identidad propia Priorat

España   D.O.Q. Priorat (Cataluña)

Garnatxa de Cims de Porrera...
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Precio base 51,11 £ Precio 46,25 £
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  • -9%

Conoce Cims de Porrera

Todo este novedoso y prometedor proyecto se empezó a gestar en 1994, donde diversas inundaciones arrasaron campos enteros de viñedos en Porrera, por lo que empezó a peligrar la continuidad de sus agricultores en sus viñedos.
Fue entonces cuando el cantautor Lluís Llach, cuya madre es natural de la localidad, tuvo la iniciativa de reactivar la economía local, fundando una nueva bodega en el edificio de la antigua cooperativa del pueblo, un edificio del año 1932 en cuya parte de sótano figura un laberinto grabado en las paredes para poder localizar mejor las barricas de madera y las cubas de cemento para envejecer los caldos.

Pronto se sumó a la idea de Llach la familia Pérez Ovejero con el propósito de elaborar vinos de calidad en la cooperativa local, y también acometer un objetivo social, ofreciendo a los viticultores un precio razonable por sus cosechas, superior al que en aquellos momentos se estaba pagando en el mercado.

Llach y Josep Lluís Pérez, fundador de la bodega Mas Martinet y uno de los pioneros en el renacer vitivinícola de Porrera en la década anterior, pusieron en marcha el proyecto en 1996.
Sin embargo, años más tarde, Lluís Llach fundó su propia bodega en Porrera, junto a Enric Costa, que hoy cuenta con Adrià Pérez, hijo de Josep Luis Pérez, como director de la bodega y enólogo principal, además de los también técnicos Marc Pérez y Dic Duran.

Unos años más tarde Lluís Llach dejó Cims de Porrera para dedicarse plenamente a su proyecto personal, y fue el Grupo Perelada quien entró como nuevo socio de la familia Pérez, distribuyendo durante unos años los vinos de Cims de Porrera, aunque lo cedió años más tarde, por lo que en la actualidad la familia Pérez es la única propietaria de la empresa. En la actualidad, Adriá y Marc Pérez son los encargados de dirigir la bodega y elaborar los vinos con las uvas de los viñedos en propiedad de los distintos socios de la cooperativa.

Filosofía de trabajo

Marc y Adrià Pérez son dos primos de la misma edad que han vivido y compartido desde pequeños el ambiente y el trabajo de la bodega. Han trabajado codo con codo en las fincas y bodegas de la familia (Mas Martinet y Cims de Porrera) y han viajado a diferentes regiones vitivinícolas del mundo, siendo Francia uno de los paises que más les ha marcado e influenciado, sobretodo Bordeaux y Côtes-du-Rhône.

No obstante, y al margen de Cims de Porerra, también llevan un proyecto personal, Les Cousins Marc & Adrià, cuyos vinos se vifican en Cims de Porrera.
El Priorat es la tierra que más conocen, entienden y con la que más se identifican y es por este motivo que decidieron iniciar en este lugar su proyecto personal. Durante años han estado recuperando viejas fincas de Porrera, han experimentado, han probado diferentes vinificaciones... pero no fue hasta el año 2007, con la oportunidad de comprar 12.500 kg de uva a diversos viticultores de Porrera, cuando empezó a tomar forma su idea. Así nació el primer vino de la bodega de la empresa Les Cousins Marc & Adrià, el Sagesse 2007, y al año siguiente se sumó L’Inconscient 2008, presentándose a la vez en el mercado en septiembre de 2010.

Pero al margen de este proyecto de los “cousins”, Cims de Porrera se centra en viñas viejas de Cariñena y Garnacha de muchas y pequeñas parcelas y con una elaboración tradicional.
Los viñedos mayoritariamente tienen más de 70 años y están plantados en terrenos agrestes con pendientes de hasta un 60%. El rendimiento por cepa es bajísimo, tan sólo 300 gramos por planta e incluso se llega a rechazar en algunas ocasiones hasta el 50% de la uva, antes de meterlas en las cubas de acero inoxidable para la fermentación.

Por eso, los vinos de Cims de Porrera se muestran tan concentrados y particulares, siempre elaborado con las dos variedades autóctonas de la zona, Cariñenas y Garnachas lo más viejas posibles.
Alrededor de 15 productores cultivan las 54 hectáreas de viñedos que hacen posible tener estos vinos.
Todos los vinos de Cims de Porrera nacen de viñedos controlados y asesorados por Adrià Pérez, aunque son gestionados y vinificados por sus propietarios, socios de la cooperativa del pueblo, donde esas uvas se pagan al precio que toca, ya que son viñedos viejos de excelente calidad y con rendimientos muy bajos. Por otro lado, los viñedos plantados por Cims de Porrera alcanzan una superficie total de 30 hectáreas, que se traducen en un rendimiento de unas 15.000 botellas por cosecha.

Vinos de Cims de Porrera 

Al margen que Marc y Adrià elaboran otros vinos en Cims de Porrera, como es la colección de “Les Cousins” o los vinos del “Trosset” en colaboración con los hermanos Dic y Eduard Duran, las etiquetas más representativas de Cims de Porrera son sus dos “clàssic” y su Vi de Vila.

Cims de Porrera Clàssic Caranyana se elabora exclusivamente con unas de Cariñena, y recibe una crianza de 16 meses en barrica de roble francés. En nariz es muy expresivo, con aromas de ciruelas negras maduras, moras, y balsámicos muy frescos, con notas de tostadura y especies, sobre un fondo bosque y mineralidad. En boca es amplio, carnoso, estructurado, con taninos que se dejan notar pero maduros, sabroso, a fruta madura, especies y un final muy balsámico.

Cims de Porrera Clàssic Garnacha es un varietal de Garnacha procedente de viñedos de entre 40 y 100 años de edad situados a una altitud entre 350 y 500 metros, cultivadas en escarpadas laderas sobre suelos de licorella, pizarra roja y negra en descomposición. Recibe una crianza de 16 meses en barrica de roble francés. Ofrece aromas de frutas negras licoradas, balsámicos mentolados, especies y una traza de mineralidad. En boca es muy amplio y sabroso, con buena acidez, balsámico y licoroso, con unos taninos domados que potencian un final secante y largo.

Cims de Porrera Vi de Vila nace de una coupage de Garnacha y Cariñena de Porrera procedentes de viñedos relativamente jóvenes, donde cada variedad se vinifica por separado, y al final recibe una crianza de 12 meses en barricas de roble francés y una crianza reductiva en botella de 4 años antes de salir de la bodega. Ofrece aromas de fruta negra madura, con notas de regaliz, algunos herbáceos y especies.  En boca tiene cuerpo y amplitud, pero es muy fresco, con taninos maduros y aterciopelados, sápido de frutas maduras en una madeja de especies, con mineraidad, largo y persistente.