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¿Qué champagne comprar?

Señalada como la bebida exclusiva para las grandes celebraciones, el champagne se desnuda de etiquetas para mostrarse como una perfecta elección para cualquier época y momento del año; y ahora que las temperaturas están a la alza, nada mejor que descorchar una botella de champagne para disfrutar de un verano glamuroso y refrescante.

Si aún no sabes qué champagne comprar, aquí te damos unas cuantas pistas para elegir. ¡Anímate a descubrir la versatilidad de las burbujas más deseadas del planeta!



Para comenzar, no todos los espumosos son champagne y, aunque el presidente Vladímir Putin decrete que solo se puede etiquetar como champagne el vino espumoso (champánskoe) que se elabora en Rusia, la realidad certifica que el champagne (el único y original) proviene de una región del noreste de Francia delimitada y protegida bajo una denominación de origen: Champagne.

Esta zona es internacionalmente conocida por la calidad del terruño donde crecen tres variedades principales: chardonnay, pinot noir y pinot meunier, que constituyen la base principal para la elaboración del champagne, pero donde también están autorizadas las cepas arbane, pinot blanc, petite meslier y fromenteau (o pinot gris).

Elegir un champagne de acuerdo a su estilo

Habitualmente el champagne se elabora a partir de un coupage de tres variedades: la uva blanca chardonnay y dos uvas tintas, la pinot noir y la pinot meunier. Este champagne, todo y que contiene dos variedades negras, tiene un característico color que puede ir dell oro pálido al amarillo intenso y donde podemos encontrar, en el caso de los más jóvenes, notas de flores blancas, cítricos, frutas de pulpa blanca y amarilla y un delicioso matiz de frutos rojos.

Un champagne más envejecido se mostrará más redondo y complejo y nos ofrecerá notas de frutos secos, miel y brioche. Éste sería el estilo de champagne estándar.

Champagne Blanc de Blancs

Cuando se habla de un vino o espumoso “Blanc de Blancs” significa que en su elaboración se utilizan únicamente variedades blancas. En el caso del champagne da a entender que el espumoso está elaborado con la variedad chardonnay en un 100%, en la gran mayoría de los casos. Estos champagnes suelen tener más sabores frutales que recuerdan al limón o a la manzana.

Champagne Rosé

Los champagnes rosados se obtienen a partir de la maceración de las uvas tintas, pinot noir o pinot meunier. Sus hollejos no sólo aportan color, también aumentan la complejidad del espumoso agregando características organolépticas que le dotan de una personalidad particular.

También se elaboran a partir del ensamblaje, que es el método más utilizado. Consiste en agregar vino tinto “tranquilo” al vino blanco base del champagne al momento de su embotellado para la segunda fermentación.

Estos tintos, elaborados con las uvas autorizadas pinot noir y pinot meunier, suelen tener bajos taninos y alta acidez y se agregan con la finalidad de aportar, además de una elegante tonalidad rosada, notas que recuerdan a los frutos rojos como la fresa o la frambuesa.

Los vinos elaborados con la uva  pinot noir aportan cuerpo y estructura mientras que los vinos de uva pinot meunier son más afrutados y redondos.

Los champagnes rosados son más difíciles de hacer pero son más gastronómicos y sofisticados.

Champagne Blanc de Noirs

Este champagne, “blanco de variedades negras”, se elabora únicamente con las uvas pinot noir o pinot meunier, que son las variedades tintas autorizadas de la Champaña. Se llama Blanc de Noirs porque, en este caso, las variedades no maceran con sus hollejos, por lo tanto no aportan color al vino base del champagne.

Son champagnes que se elaboran con mucho cariño y cuidado para no tintar el vino y dan como resultado espumosos bien estructurados con elegantes notas de fresas y frambuesas blancas.

Elegir un champagne de acuerdo a su dosage

La palabra dosage hace referencia al licor, una especie de mezcla de vino y azúcar o mosto de uva, que se agrega al champagne al final de la segunda fermentación y después del degüelle, que le aporta cierto grado de dulzor y una especial personalidad pues algunas casas elaboradoras utilizan su propia receta que puede incluir cognac, vinos añejos, azúcar de caña o remolacha.

El champagne, en su mayoría, se elabora como Brut, que puede contener hasta 12 gramos de azúcar residual por litro, pero también puedes encontrar los más secos: desde el Dosage zéro/Pas dosé/Non dosé, cuando no se ha añadido dosage, pasando por el Brut Nature, con hasta 3 gramos de azúcar o el Extra Brut, que puede contener hasta 6 gramos de azúcar por litro. O los champagnes como el Extra Dry, que contiene entre 12 y 17 gramos de azúcar por litro, el Dry, con una cantidad de azúcar residual que va de los 17 a los 32 gramos de azúcar por litro, el Demi-Sec, que puede llegar a los 50 gramos de azúcar por litro o el Doux, que supera los 50 gramos de azúcar por litro.

En un gin tonic puedes encontrar unos 14 gramos de azúcar por litro mientras que un refresco de cola puede contener 110 gramos de azúcar por litro, para que puedas darte una idea de lo seco o dulce que puede llegar a ser un champagne.

Elegir un champagne de acuerdo a su añada o maduración

Tradicionalmente en Champagne se suelen ensamblar vinos de distintas añadas para elaborar el champagne, cuya mezcla aporta equilibrio y armonía al espumoso. En ellos no se suele indicar fecha de vendimia y se les conoce como Non Vintage (NV).

Existen también los champagnes Millésime, que mencionan el año de vendimia y que corresponden al ensamblaje de vinos de un mismo año, ya sea por su tipicidad o por la calidad de su añada. Un champagne Millésime siempre será un espumoso de calidad que represente el carácter de su añada.

Todos los espumosos de Champagne tienen una crianza mínima de 15 meses. Los champagnes de añada necesitan un mínimo de 3 años de crianza y las cosechas especiales se envejecen durante mucho más tiempo.  El tiempo contribuye a la evolución del espumoso y al enriquecimiento de sus propiedades organolépticas.

Un champagne joven, de unos dos o tres años de edad, muestra toda una explosión de juventud donde podemos encontrar aromas que recuerdan a las frutas y flores blancas, a cítricos como el pomelo o la lima y a especias como la vainilla o el anís. La presencia de frutos rojos y negros así como notas que recuerden a los pétalos de rosa se pueden presentar en aquellos que cuenten con la presencia de variedades como la pinot noir o la pinot meunier.

En el equilibrio de su madurez, es decir, entre los 3 y los 8 años, puedes notar la presencia de aromas que recuerdan a la miel o a los frutos secos, a las frutas confitadas, dátil, tabaco rubio, caramelo de leche y mantequilla o regaliz.

Aquellos champagnes que se encuentran en la complejidad de la plenitud agregan notas de pan tostado o de especias, pasta de membrillo, aromas de sotobosque, café y cacao.     

Esperamos que todas estas pistas te ayuden a saber qué champagne comprar. Sabemos que no es fácil elegir, pero la gran ventaja es que el champagne es tan versátil y elegante que ¡acertarás seguro! No esperes la gran ocasión, cada día puede ser el momento perfecto para descorchar una botella pues, como dijo Oscar Wilde, “Sólo las personas poco creativas fallan al encontrar una razón para tomar champagne” y ese, en definitiva, no es tu caso. ¡Salud!

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