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¿Cómo guardar vino en casa?

Actualidad

Todo buen amante del vino cuenta, según sus posibilidades, con algunas botellas de vino en casa. Esas que  se guardan para un día especial, aquellas que recuerdan un momento bonito o simplemente vinos que se van adquiriendo por puro placer, en algún viaje o como una gran oportunidad, vinos que no se beben de inmediato.

Y llega un momento en el que nos preguntamos ¿estoy guardando mi vino de manera correcta? ¿Necesito comprar una vinoteca o nevera “cave à vin”?



Tener una vinoteca acorde a nuestras necesidades es un recurso ideal pero para guardar vino en casa basta con seguir los siguientes consejos que nos permitirán alargar lo más posible la vida de nuestros vinos favoritos.

La regla de tres para conservar el vino en casa

1.- Posición

Se recomienda guardar los vinos en posición horizontal ya que el corcho se mantiene en contacto constante con el líquido. Si el corcho se seca pierde su elasticidad y deja pasar oxígeno que puede ocasionar que nuestros vinos se piquen.

Muchas bodegas están utilizando tapones de rosca para sus vinos más jóvenes. En este caso no es indispensable que las botellas se almacenen de manera horizontal, pues no hay corcho que necesite estar en contacto con el líquido.

En el caso de los espumosos, hay quienes dicen que la mejor manera de mantenerlos es en posición vertical pero otros afirman que no existen variaciones significativas entre una manera y otra. Expertos inclusive se decantan por almacenarlos de manera horizontal.

2.- Temperatura

La temperatura, al igual que el oxígeno, es uno de los grandes enemigos del vino.
Procura guardar tus vinos en un lugar tranquilo y oscuro, con una temperatura constante, sin cambios bruscos y ¡lejos de la cocina por favor!

Una temperatura entre 7ºC y 18ºC es más que correcta. Entre los 14ºC y los 16ºC es ideal pues permite que los vinos de guarda maduren lentamente.

Para los espumosos de calidad, la temperatura ideal de guarda se encuentra entre la franja de los 10ºC y 12ºC.

3.- Humedad

Un factor importante para la correcta conservación de un vino es la humedad. Un exceso de humedad puede dañar las etiquetas de las botellas y, lo que es peor, hacer que los corchos se humedezcan en exceso dando pie a la aparición de hongos y moho que estropean el vino.

La carencia de humedad también es perjudicial porque puede hacer que los corchos se sequen con mayor facilidad y permitan la entrada de oxígeno en las botellas. Un 70% de humedad ambiental sería lo ideal.  

¿Ves que no es tan complicado? Muchas veces es cuestión de sentido común.

Y ¿qué vinos podemos guardar?

Ésta es una de las preguntas más comunes con las que nos podemos encontrar pero, por desgracia, no hay una fórmula exacta que nos permita saber cuántos años se puede guardar un vino determinado antes de abrirlo. No hay más que predicciones que nos ayudan a calcular la capacidad de guarda de un vino que puede depender de muchos factores: un vino que ha sido elaborado con uvas maduras y sanas, que provenga de una buena añada y que ya cuente con una crianza que lo prepara para la longevidad es un muy buen candidato para tener una vida larga.

Hay variedades que también contribuyen a la elaboración de vinos de guarda como la syrah, la tempranillo o la cabernet sauvignon, que envejecen bien gracias a su estructura y la cantidad de taninos que contienen.

Sin embargo hay uvas tintas, como la garnacha o la pinot noir, que suelen ser más delicadas. Esto no quiere decir que nunca envejecerán bien. Dependerá mucho del estilo de vino y de los factores que antes mencionamos y que puedan contribuir a su longevidad.

En contraparte, estamos acostumbrados a pensar que los vinos blancos no son vinos de guarda pero podemos contar con maravillosas excepciones de vinos elaborados con variedades como la riesling, la chardonnay o la macabeo (viura) que tienen una capacidad de envejecimiento que ya quisieran muchos tintos.

Si en casa tienes vinos jóvenes, no tardes mucho en descorcharlos. Son vinos que están pensados para su disfrute inmediato, pues están en su mejor momento. Pero quizá, luego de seguir nuestros consejos, es posible que alargues un poco más -pero no demasiado- su deliciosa vida y te lleves una grata sorpresa.

¡Salud!

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