Vino de la bodega Canopy

Maceración prefermentativa en frío y descubes tempranos

Canopy es una bodega joven volcada en el redescubrimiento del terruño histórico de Méntrida como cuna de vinos singulares. Es una referencia al terroir, a vinos pensados desde la viña, a 750 metros de altitud, en la Sierra de San Vicente, entre los valles del Tajo y del Tietar, bajo un microclima  benefactor que se deja sentir por la noche, cuando las temperaturas bajan y los aromas se fijan en los viejos viñedos de Garnacha junto a modernas plantaciones de Syrah, como auténticos jardines vitícolas perfectamente adaptados a un territorio duro y exigente.

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Tipo de Uva
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Malpaso 2017

Un tinto de syrah expresivo y vibrante

España   D.O. Méntrida (Castilla La Mancha)

Malpaso 2017
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6x
-5%
12,90 €
unidad
Precio 13,60 €
IVA incl.
93
Parker

Kaos 2010

España   VT Castilla-León (Castilla y León)

Kaos 2010
Vista rápida
6x
-5%
32,67 €
unidad
Precio 34,40 €
IVA incl.
91
Peñin
91
Parker

Canopy Tres Patas 2016

España   D.O. Méntrida (Castilla La Mancha)

Canopy Tres Patas 2016
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6x
-5%
12,48 €
unidad
Precio 13,15 €
IVA incl.
90
Decántalo
92
Peñin
91
Parker
87
Suckling

La Viña Escondida 2016

España   D.O. Méntrida (Castilla La Mancha)

La Viña Escondida 2016
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Ecológico
Precio 31,80 €
IVA incl.

La Viña Escondida 2017

España   D.O. Méntrida (Castilla La Mancha)

La Viña Escondida 2017
Vista rápida
Ecológico
6x
-5%
30,60 €
unidad
Precio 32,25 €
IVA incl.

Conoce Canopy

La andadura de Bodegas Canopy comienza en noviembre de 2003 cuando los tres socios, entre ellos Alfonso Chacón Gil y Belarmino Fernández Bombín, ambos enólogos y viticultores, inician la búsqueda de viejas viñas de Garnacha en las que basar su proyecto personal para elaborar vinos desde la viña. Finalmente, en Méntrida localizaron un viñedo antiguo de Garnacha que se adecuaba a sus exigencias, y aquí empezó su aventura.

El nombre de la bodega Canopy está inspirado en el concepto de viticultura del “canopy management”. Es decir, que se preocupa por manejar la “canopia”, que básicamente es la parte aérea de la planta, de manera que la cantidad de hojas, su salud y orientación, llegando incluso a establecer un ratio “leaf to fruit”, hoja-fruto, sean adecuadas para que la vid produzca frutos de calidad idónea sin excesos ni carencias en su composición.

Está claro que esta joven bodega se ha situado en un tiempo récord en la élite de las viejas garnachas españolas sin hacer ruido y sin el artificio mediático que suele acompañar a las revelaciones enológicas que bailan al son que tocan las modas.

Historia de la bodega

La bodega se ubica en la carretera de Vamojado a Toledo, Km24, en el término de Camarena (Toledo). La continua búsqueda de antiguas viñas en altura de Bodegas Canopy les llevó a lanzar en 2007 su primer Vino de la Tierra de Castilla y León. El viñedo de origen se sitúa entre las sierras de Gredos y Guadarrama en el valle del rio Alberche, en el término municipal de Cebreros (Avila), y se caracteriza por sus suelos graníticos y sus viñas de más de 50 años cultivadas en vaso.

Cuenta con viñedos muy antiguos, donde las labores y mantenimiento del campo son mínimamente intervencionistas, con una filosofía ecológica que les lleva a proteger muchas de las plantas e insectos autóctonos. Éstas viñas viejas, con reducidos rendimientos, son las que permiten que los vinos de la bodega Canopy sean unos vinos singulares, con una fuerte personalidad y un carácter único.

Practican una viticultura sostenible, mínimamente intervencionista, que permite a los suelos silíceo-graníticos expresarse en plenitud y conseguir potencia y elegancia en sus vinos.

En Canopy apuestan por la mejor materia prima para destacar el carácter de la variedad, el elemento diferenciador. Por ello, utilizan barricas de mayor volumen y de roble francés porque creen que la madera debe acompañar y engrandecer la fruta, la frescura y la mineralidad de sus vinos.

El equipo humano está formado por Carlos Maqueda, encargado de las viñas, Alfonso Chacón y Belarmino Fernández, responsables de la viticultura, la enología, así como de la gerencia y la dirección comercial.

Filosofía de trabajo

En la actualidad las diferentes viñas de Canopy suman un total de 19 hectáreas divididas entre las variedades Garnacha y Syrah. Las viñas de Garnacha se ubican en El Real de San Vicente (Toledo) a una altura entre 750 y 895 metros de altitud sobre suelos graníticos. Son cultivos en vaso con edades comprendidas entre los 40 y los 90 años. El Syrah procede de viñas en espaldera de entre 16 y 20 años situadas en el municipio de Camarena (Toledo) a 400 metros de altitud sobre suelo arenoso.

El cultivo de la vid pasa por un compromiso con el ecosistema y el desarrollo sostenible. No utilizan productos de síntesis en ninguno de los procesos, el abonado es prácticamente nulo y el suelo se trabaja por laboreo de escasa profundidad. Además, por su marcada climatología mediterránea-continental, los viñedos no precisan de muchos tratamientos fitosanitarios, aplicando únicamente azufre varias veces al año.

La producción de Canopy se basa en el máximo respeto a la uva en bodega. Sus vinos siguen un proceso de maceración prefermentativa en frío y descubes tempranos, para pasar a una fermentación maloláctica en barricas de roble francés de diferentes tamaños.

Los vinos de Bodegas Canopy

Congo supone una vuelta de tuerca en la filosofía de trabajo de Canopy, ya que para su elaboración se han empleado únicamente racimos de Garnacha seleccionados manualmente durante las primeras horas de la mañana. Tras este riguroso proceso de selección manual, tan sólo se utilizó el 20% de un viejo viñedo de apenas una hectárea en el Real de San Vicente, en las estribaciones sur de la Sierra de Gredos, con una edad de 50 años y suelo de piedras graníticas, situada a 750 metros de altitud en las estribaciones sur de la Sierra de Gredos. Se realiza una maceración prefermentativa en frío y, posteriormente se realizan suaves pisados durante 22 días. La fermentación maloláctica se lleva a cabo en barrica, y luego prosigue con una crianza de 17 meses en roble francés. Es un vino con sorprendentes notas de frutas rojas, fresas, arándanos y ciruela, con aromas florales  a violetas junto con recuerdos de chocolate y avellana. En boca es amplio y sabroso, con un tanino  goloso y maduro que respeta y engrandece el vino y que ayuda a apreciar toda la mineralidad del viejo viñedo.

Kaos es el resultado de su permanente búsqueda de la garnacha perfecta; un tinto elegante y de escasa producción, que expresa como ningún otro todo el potencial de la garnacha de interior. Tras cinco años volcados en la recuperación de viejos viñedos de altura, el equipo de Canopy encontró el paraíso en Cebreros. Situado en el valle del Alberche, entre los picos nevados de Gredos y Guadarrama, el viñedo de Cebreros se caracteriza por sus laderas vertiginosas, casi barrancos, donde las viejas viñas de más de 60 años extienden sus raíces por un suelo de pizarra caótico y agreste. Estas condiciones, unidas al máximo respeto por la tierra y a las limitadas producciones de las viejas viñas, permiten que la esencia de la fruta se concentre en la botella, dando como resultado un vino con personalidad única, que reposa en barricas de 500 litros durante dieciocho meses.

La Viña Escondida es un referente de las garnachas de altura, ya que está elaborado con racimos de la cima de una vieja viña de garnacha de 65 años con suelo granítico. Esta cima tiene sus viñas expuestas a las cuatro puntos cardinales, recibiendo así diferentes exposiciones a los rayos del sol, con lo que se consigue una perfecta maduración, y en la que se practica la viticultura ecológica. Realiza la fermentación maloláctica en fudres de 2.000 litros, y recibe una crianza en roble francés durante 15 meses. En nariz se muestra elegante y sutil. Presenta una sugerente paleta aromática, donde predominan las notas de frutas rojas maduras (grosellas y cereza), junto con otras florales (violetas), de monte bajo (lavanda y tomillo) y balsámicas (eucaliptus). En boca se revela fresco y amplio. Potente pero sedoso, su sabor recorre la boca con una sorprendente elegancia y la llena de aromas minerales(grafito) y especies (pimienta blanca y pólvora).

Malpaso es un monovarietal de Syrah procedente de las viñas en espaldera de entre 15 y 20 años de edad que la bodega tiene en el municipio de Camarena, y que expresa el potencial de esta variedad de uva, perfectamente adaptada a las exigentes condiciones de la zona de Méntrida. Malpaso es un claro reflejo del objetivo con el que se fundó esta bodega toledana y que no es otra que elaborar vinos pensados desde la viña, practicando una viticultura ecológica y respetando al máximo la uva. El suelo arenoso en el que su ubican los viñedos –a una altitud de 400 metros- resulta muy adecuado para que la fruta alcance el perfecto punto de madurez. Además, el clima de la zona, especialmente seco y con grandes variaciones de temperatura entre el verano y el invierno, junto con una crianza de doce meses en barricas de roble francés en volúmenes de 400 y 500 litros, hacen de Malpaso un vino redondo, elegante y con personalidad. En nariz marca mucho la tipicidad de la Syrah, de fruta negra y hierbas mediterráneas, matizadas por las notas finas de su crianza en roble francés. En boca es potente, con estructura de abundantes taninos maduros, gran volumen y una acidez que soporta el conjunto. Un final pleno, rico y de buena persistencia, con una completa sensación global.

Tres Patas nace de viejas viñas de Garnacha (80%) con más de 40 años en vaso, sobre suelos silíceos, y viñas de Syrah (20%) en espaldera de 15 años en suelos arenosos, donde cada variedad se elabora por separado. Realiza la fermentación maloláctica en barricas, y recibe una crianza de 12 meses en roble francés, en barricas de 400 y 500 litros, y fudres de 1.500 litros. Su nariz es muy fragante y rica en matices, en un conjunto donde destacan las frutas rojas típicas de la garnacha, la mineralidad propia de su terruño y notas especiadas y de maderas nobles. En boca presenta un cuerpo medio, con buen volumen, tanino maduro y dulce, y una acidez viva. El final es sabroso, intenso y refrescante, de buena persistencia aromática.

Castillo de Belarfonso es el vino “básico” de la casa, pero también nace de viñas viejas de Garnacha de 60 años sobre suelos silíceos granítico, con una crianza de 5 meses en roble francés. En nariz aromas de frutas rojas (cerezas, arándanos), notas florales (violetas) y de hierbas aromáticas frescas (tomillo, manzanilla) y las notas de mineralidad intrínseca de las garnachas de Gredos. En boca es fresco, amable y fácil, que invita a beber después de cada trago.

Loco es una de las últimas creaciones de Canopy. Es su vino blanco nacido de unas viñas de más de 65 años donde la Garnacha Blanca es su protagonista, a pesar de que no es una variedad común de la zona. La mitad del vino ha permanecido seis meses en barrica con bâtonnage y la otra mitad en depósito trabajando las lías finas. En nariz sorprende su complejidad aromática, con aromas sutilmente tostados y cremosos de la barrica con tonos de bosque mediterráneo y hierba fresca salpicada de especias. En boca es muy amable, con una textura sedosa, fresco, y de largo postgusto. Un vino blanco que se presenta con la camisa de fuerza en su etiqueta. Su producción ronda las 1.500 botellas.

Situación de Canopy