Bodegas Belondrade

Didier Belondrade elaboró un vino que marcó la frontera entre los verdejos de calidad y los verdejos excepcionales. Fue uno de los pioneros de la fermentación en barrica en la DO Rueda y su blanco Belondrade y Lurton es, desde sus inicios, uno de los iconos de modernidad de la zona.  Su vino Belondrade y Lurton, elaborado exclusivamente con la variedad Verdejo, fermentado y criado en barrica sobre sus lías, se estrenó en el mercado con la cosecha de 1995, y desde entonces está en manos de los mejores distribuidores del país y en los mejores restaurantes de España.

Didier Belondrade abandonó 15 años de trayectoria como director de comunicación de Air France para comenzar su aventura como bodeguero. Primero visitó Andalucía en 1993, pero allí descubrió un vino blanco y una variedad que le apasionó: el verdejo.

Ello le llevó a visitar Rueda, hasta que un año después, en 1994, Didier Belondrade y su esposa Brigitte Lurton (aristócrata francesa) fundaron la bodega Belondrade & Lurton, en La Seca (Valladolid), con el propósito de elaborar vino de Verdejo procedente de viñas viejas de Nava del Rey, en la DO Rueda, al estilo bordelés pero con alma española.

Al principio la bodega se llamó Belondrade & Lurton, pero Brigitte Lurton y Didier Belondrade se divorciaron, por lo que la bodega pasó a llamarse Belondrade. Otra cosa es el nombre comercial del vino, Belondrade y Luton, que está registrado así, y, además, los hijos de la pareja y futuros herederos de la bodega, siguen apellidándose Belondrade Lurton, por lo que la marca está asegurada.


Las primeras añadas de los vinos de Belondrade fueron elaboradas por Jacques Lurton junto a su hermano, el “flying winemaker” François, en unas instalaciones alquiladas en Álvarez y Díez, conocidos por su marca Mantel Blanco, y con una producción aproximada de 10.000 botellas.


Desde el 2000 la bodega definitiva, construida por el arquitecto francés Vicent Dufos du Rau, está situada en el término municipal de La Seca, en la finca Quinta San Diego, nombre del segundo hijo de Didier. La nueva bodega, que supuso un paso de gigante para el asentamiento de la marca, preside el vasto paisaje castellano donde se integra el ensamblaje entre el producto y el terruño. El edificio de la bodega es bastante sencillo, de formas rectangulares combinando cemento y metal, siguiendo las tendencias geométricas y minimalistas bastante en boga últimamente en arquitectura y decoración. La bodega cuenta con una sala de catas y un pequeño botellero, una nave con capacidad para unas 300 barricas y unos depósitos de acero inoxidable con una capacidad de unos 70.000 litros.


Tras su instalación definitiva en La Seca, Didier comenzó a elaborar otros dos vinos a los que puso el nombre de sus hijas: Quinta Clarisa Belondrade, un rosado 100% Tempranillo, y Quinta Apolonia Belondrade, un joven 100% Verdejo, éste con la filosofía de elaborar un “second vin” con el objetivo de mejorar la selección de su primer vino, Belondrade y Lurton.


Filosofía de trabajo


El terruño, la uva Verdejo y la formación de un sólido equipo, con la enóloga Marta Baquerizo al frente de la elaboración desde el primer momento, son algunas de las claves del éxito de este francés apasionado con España.


Belondrade cuenta con 30 hectáreas de viñedo propio dividido en 19 parcelas, que proporcionan mostos muy diferenciados dependiendo del tipo de suelo, orientación, porta-injertos y clones. En general se trata de cepas jóvenes que no superan los 35 años de edad. En ellas se busca un rendimiento pequeño que permite el control de la producción para su posterior y minuciosa elaboración, donde radica el fuerte de los tintos y Verdejos de esta bodega vallisoletana, al más puro estilo de los más selectos vinos borgoñeses. Además, desde el inicio, el viñedo se trabaja de manera razonada y respetuosa con el entorno, lo que le ha servido para que en la actualidad el viñedo cuente con la certificación ecológica.


La composición de los suelos de la meseta está formada por una capa de cantos rodados de unos 10 a 60 centímetros, una capa de subsuelo de arcilla y una capa profunda de caliza. Pero en las distintas parcelas se encuentran cantos rodados y porcentajes variables entre arena y arcilla, que van a conferir a los mostos y vinos diferentes características.


La densidad de plantación va desde 1.100 hasta 3.300 plantas por hectárea, con un rendimiento medio de 30 a 35 hectolitros por hectárea. Se lleva a cabo una poda relativamente larga debido al gran riesgo de heladas tardías y de granizo. Se realizan trabajos de poda en verde para favorecer la aireación y de vendimia en verde, en caso de necesidad, para controlar la producción. El viñedo se sitúa a unos 750 metros de altitud con una media de precipitaciones entre 300 y 350 mm al año. El clima es continental, caracterizado por inviernos largos y fríos y veranos cortos y calurosos, con una gran amplitud térmica entre el día y la noche.


La política de calidad de la bodega no permite el uso de tolvas, que podrían producir una fermentación avanzada de la uva durante el transporte a la bodega, haciendo perder cualidades organolépticas al mosto. Se hace un seguimiento a la evolución de los vinos en las 330 barricas de roble francés de 300 litros, de marcas procedentes de tonelerías como Sylvain, Vicard y Dargvaud & Jaegle, que aportan al vino toda su elegancia y carácter.


Vinos de la bodega Belondrade


Belondrade y Lurton es el primer vino de la bodega y el único con DO Rueda. Está elaborado 100% con uva Verdejo. Fermenta con levaduras autóctonas en barrica y posteriormente prosigue una crianza en barrica de roble francés sobre sus lías durante 10 meses, y un mínimo de 5 o 6 meses en botella antes de su salida al mercado. Desde la primera añada de 1994, este vino ha ido evolucionando para conseguir un aporte más sutil del roble, por lo que en la actualidad sólo se emplean barricas de 300 litros de capacidad. Es un vino al que le va bien un cierto desarrollo en botella para integrar todos sus elementos y, además, tiene capacidad para evolucionar en el tiempo, como han demostrado las catas verticales realizadas hasta la fecha por la bodega.

Quinta Apolonia Belondrade es su otro vino blanco de Verdejo que se comercializa como Vino de la Tierra de Castilla y León. Se elabora a partir de las viñas más jóvenes de la bodega y los descartes del Belondrade y Lurton, por lo que puede llegar a contener hasta un 30% de vino fermentado en barrica. Posee una nariz con notas frescas, joviales, de fruta blanca madura pero no compotada, como el níspero, el albaricoque, la manzana, junto a herbáceos muy atractivos y alguna ligera especia al fondo. En boca tiene una muy buena acidez, mucha fruta en su paso, largo, perfumado, con herbáceos al fondo y recuerdos cítricos y de sus lías al final.


Quinta Clarisa Belondrade es un rosado 100% Tempranillo, que también se comercializa como Vino de la Tierra de Castilla y León. Tiene aromas a frutas rojas en nariz, junto con notas herbáceas que le dan frescura, un rosado más fresco que goloso en nariz. En boca continúa con esa frescura, estando bien compensada su acidez- alcohol. Tiene un esqueleto y estructura correcta, con buena acidez y final herbáceo.

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