La ginebra: una fascinante e inesperada historia

La confirmación escrita más antigua sobre la producción de ginebra tuvo lugar en Holanda durante el siglo XVII. Considerada originalmente una medicina, la ginebra se podía encontrar en farmacias y se utilizaba mayormente para aliviar el dolor de estómago, la gota y los cálculos biliares. Acentuando todavía más las propiedades medicinales de la bebida y haciéndola a la vez más apetitosa, los holandeses empezaron a añadirle de forma gradual bayas de enebro, las cuales también tenían propiedades curativas por sí solas. La palabra ginebra viene de la palabra holandesa “jenever”, que significa enebro.

Algunos creen que los británicos ya bebían “jenever”, mientras luchaban en Amberes contra los españoles en 1585, durante la Guerra de los Ochenta Años. Se decía que la bebida proporcionaba un efecto calmante a los soldados antes de la batalla. De hecho, se cree que la expresión inglesa “Dutch Courage”, (literalmente “valor holandés”) traducido al español como “envalentonamiento del que ha bebido”, surgió a partir de este hecho.

GintonicPor García-Miña Perez (CC BY 2.0)

La ginebra se hizo mucho más popular en Inglaterra cuando el holandés Guillermo de Orange subió al trono inglés en 1688 y el gobierno británico concedió permisos para la producción de ginebra sin licencia, imponiendo al mismo tiempo altos impuestos a las bebidas espirituosas extranjeras importadas. Como resultado, comenzó el período ‘Gin Craze’ (locura por la ginebra) en Gran Bretaña debido a su bajo precio y a su amplia oferta, sobre todo entre las clases trabajadoras.

No obstante, se consideró a dicha bebida responsable de una gran variedad de problemas sociales. Por ejemplo, en 1734, una mujer llamada Judith Dufour recogió a su hijo de dos años del hospicio, lo estranguló, arrojó su cuerpo en una zanja y vendió la ropa nueva del niño para comprar ginebra. Éste fue solamente uno de los numerosos y horripilantes incidentes que tuvieron lugar, y se culpó a la  ginebra por aquellos crímenes, así como de la la prostitución, la locura, el aumento de las tasas de mortalidad y la caída de las tasas de natalidad. Se estima que el londinense medio bebió unos impactantes 53 litros de ginebra por año en aquellos tiempos.

En Inglaterra, en el siglo XVIII, la Ley de la Ginebra (Gin Act) gravaba las ventas al por menor y hacía ilegal la venta de ginebra sin una licencia anual de 50 libras. Como resultado, surgieron muchas destilerías subterráneas en casas residenciales y la ginebra se aderezaba a menudo con aguarrás, además del enebro original. Otra variación habitual era la de destilar la ginebra con ácido sulfúrico, obteniendo de esta forma un destilado más dulce, pero posiblemente con efectos todavía más embriagantes, llegando a causar incluso el envenenamiento.

Afortunadamente, un cambio en la economía finalmente ayudó a acabar con la “Gin Craze”. Una serie de malas cosechas obligaron a aumentar el precio de los cereales y los dueños de los negocios empezaron a depender menos de los ingresos obtenidos de la producción de ginebra. Esto obligó también a subir los precios de la comida mientras que los salarios disminuyeron, por lo que aquéllos con menos recursos no podían permitirse el lujo de comprar licor. Sobre el año 1757, la locura por la ginebra había llegado casi a su fin.

En las colonias británicas de todo el mundo, la ginebra también se utilizó para ocultar el sabor amargo de la quinina, un tratamiento eficaz contra la malaria. La quinina se disolvía en agua con gas para formar tónica; de ahí nació el legendario Gin Tonic, aunque hoy en día solamente el agua tónica contiene rastros de quinina.

El Gin Tonic se acompaña generalmente con una rodaja de lima, aunque el limón también se ha vuelto más popular durante los últimos años, junto con la naranja, la manzana y el pepino. Las proporciones sugeridas (según el gusto) son 1:1, 1:2, 1:3 y 2:3.

Aquí están algunas de nuestras ginebras favoritas para disfrutar al aire libre con la llegada del buen tiempo:

Beefeater Gin: Esta ginebra contiene nueve ingredientes botánicos diferentes: enebro, raíz de angélica, semillas de angélica, semillas de cilantro, regaliz, almendras, raíz de lirio, naranjas amargas y cáscara de limón. Algunos acompañan el Gin Tonic de Beefeater con una rodaja de naranja, para compensar las naranjas amargas con sus ingredientes botánicos.

Tanqueray London Dry Gin: Una ginebra británica hecha mediante cuatro destilaciones en un alambique de cobre. Ésta es una de las ginebras más premiadas del mundo, ganando incluso la medalla de oro en el concurso  International Spirits Challenge 2012. Se recomienda utilizar una rodaja de lima para esta ginebra.

Caorunn Gin: Una ginebra artesanal elaborada en pequeñas cantidades en la destilería Balmenach en Escocia. Se utilizan ingredientes tradicionales celtas y alcohol de grano puro en lugar de la habitual melaza. Para resaltar el sabor refrescante de esta ginebra, se recomienda servirlo con una rodaja de manzana roja.

Mombasa Gin: Una ginebra inglesa que se remonta al siglo XIX. Se obtiene a través de una destilación cuádruple de alcohol neutro y una selección de ingredientes botánicos: enebro, naranja, limón, regaliz, canela, casia, nuez moscada, angélica, clavo y comino.

¡Salud!

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