¿A qué temperatura servir cada tipo de vino?

Como quizás ya sabéis, en el post anterior hablábamos de las consideraciones relativas a la temperatura ideal de servicio de los vinos en verano.

Pues bien, no nos apartamos demasiado de esta línea de contenido, ya que en este artículo intentaremos arrojar un poco de luz acerca de la temperatura óptima de servicio de los diferentes tipos de vino español.

copasCopas de vino preparadas para la cata. Foto de Jin a Ling

Deseamos que estas recomendaciones te ayuden a disfrutar de nuestros vinos de la manera más idónea. ¡Toma nota!

Finos y Manzanillas de Jerez, como Manzanilla La Gitana. Aconsejamos servirlos muy fríos, entre 6 y 7 grados centígrados. A mayor temperatura se acentuarán demasiado las sensaciones punzantes de estos vinos.

Los vinos blancos jóvenes y afrutados del sur peninsular, como Botani 2012, acentúan el dulzor a medida que ganan temperatura, así que para dar protagonismo a la fruta, recomendaremos disfrutarlos también muy fríos. Entre 7 y 8 grados.

En España contamos con grandes vinos blancos secos, como Fillaboa Albariño 2013,  elaborados con uvas autóctonas como la Alvariño, Xarel·lo o Viura. Recomendamos disfrutarlos entre 8 y 10 grados. A menor temperatura, reforzaremos la acidez, mientras que si los consumimos más calientes, enmascararemos su personalidad.

Los blancos con crianza, como el fantástico Viña Gravonia 2004, aceptan sin problemas temperaturas de servicio entre 10 y 12 grados. De esta forma podremos apreciar su estructura y aromas de forma más clara.

Los vinos rosados, como Artazuri Rosado 2013 de la DO Navarra, aceptan un rango de temperatura de servicio bastante amplio, entre 6 y 10 grados. A menor temperatura perderán aromas mientras que a mayor temperatura perderán delicadeza.

Los tintos ligeros y jóvenes, como Gaba do Xil 2013 y la mayoría de Mencías gallegas agradecerán una temperatura de servicio de entre 12 y 14 grados centígrados. De esta forma podemos apreciar su estructura, siempre dando mucho protagonismo a la fruta.

Por el contrario, los tintos jóvenes más corpulentos y crianzas, como los vinos de uva tempranillo o los vinos del Priorat, admiten temperaturas de servicio de entre 14 a 17 grados, margen ideal que nos permite apreciar su estructura y tanicismo.

En el otro extremo encontramos los vinos tintos reservas y grandes reservas, como Rioja Alta 904 Gran Reserva 2001. Este tipo de vinos admiten temperaturas de servicio de entre 17 y 18 grados. Solo así es posible admirar su bouquet y estructura en toda su expresión.

Finalmente, turno para el Cava, que agradecerá una temperatura de servicio de entre 6 y 8 grados. A menor temperatura, perderemos aromas, mientras que a mayor temperatura resaltaremos en demasía los aromas propios de la fermentación, sacrificando fruta y frescor.

Esta entrada fue publicada en Catas and tagged , , , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario